lunes, 13 de mayo de 2019

Himno frío


Un himno frío viene sonándole,
desde la zona sur del tórax,
serán las huestes ponzoñosas de los días muertos,
de ese año once
bajo la era de acuario.

Alegorías de plomo y cadmio,
para los pulmones constreñidos,
de los días que no llegan,
sino azules,
y con la barbarie entre las ideas.

 Dime Dios sin dientes?
Dios de los desahuciados,
hay un sosiego dentado,
allá en tu regazo de triste padre?
un sosiego de piedras amarillas,
en el septiembre americano,
bajo la floresta ferruginosa
de las ciudades cadavéricas.

 Las noches orientales,
ornamentadas con un cáliz rancio,
hablan por lo bajo,
de un tiempo desfasado,
que ocurre espeso como brea,
por la materia de la sangre
los clanes.

El ultimo movimiento,
de esa obra,
su obra,
para hambre y espinas dulces,
manifiesta ominosa y abominable,
la vida será un canto seco,
para cuando no puedas entonarle.







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