jueves, 24 de marzo de 2011

Atalaya

Aconteció la conciencia 
como un latifundio callado,
canoro jarro remonto vuelo 
hacia la mortecina tarde
y en el trópico de Capricornio 
todo mas todo,
fue constreñido silencio.

Para dibujar aquellas horas,
habría que haber vivido cuatro siglos
y con tres palabras de carey,
izar un concepto.

En ese atalaya 
que veis ahí,
posara sus manos,
un espectro frio
y será la falange en el gatillo,
del fusil sediento del vigía,
que estáis viendo 
sin verlo.

No serán sucesos enfermos,
serán bellos detalles estéticos,
desde aquella ubicación,
desde allá 
a lo lejos.                             


Futuro


Sin hambre, sin sueño, sin sentido,
sin moneda, sin rumiante,
sin escalofríos, sin improperios,
sin producto, sin epitafios,
sin sustantivos, sin todo,
sin cantón, sin manos,
sin destino, sin colmillos.

Sin fe, sin fe, sin fe.

Sin sosiego, sin cubiertos,
sin fígaro, sin simiente,
sin impronta, sin dedal,
sin escollera, sin cura,
sin tierra, sin músculos,
sin sofismas, sin centro,
sin decoro, sin greba,
sin oídos, sin patía,
sin racimo, sin necedad,
sin tirria, sin punto.

Sin fe, sin fe, sin fe.

En un potro brioso
los ojos,
estremecen la tierra,
impertérritos muestran la belleza,
la vena negra ordena el caos,
y señala la expectativa.

En una pared larga,
con un azul de cielo pintada,
que esta frente a la ventana,
(que esos ojos miran)
hay unos hombres,
son obreros reposando,
están como recostados sobre el cielo,
leen periódicos, toman mates, charlan.
Cada día,
cada uno guarda su lugar en la pared,
digo en el cielo.



Escena siguiente:
un vaso rebalsado encima de una mesa,
que esta en la esquina de una amplia pieza
(la puerta del cuarto se encuentra cerrada, no se dimensiona la casa)
hay  algo de luz pero mas bien escasa,
es el otoño
la temperatura casi fría.

El detalle,
es que es la habitación de Dios,
que lo que se rebalsa en el vaso insignificante,
es la especie hombre.
Además todo es monstruosamente grande,
inconmensurable,
el otoño lleva varios milenios
y aun no se sabe del invierno.

Si cada vida tiene engendrada su propia muerte
el futuro es siempre la vida.

Creer o no creer, esa es la cuestión,
que hay una trayectoria perfecta a algún sitio,
a mas de eso,
somos una masa de células vivas,
expuestas a todas las verdades del universo.

Tufo futuro, exhalado futuro,
Turo, turo, turo, turo, turo, turo….