miércoles, 2 de noviembre de 2011

Confinamiento

( ser es estar atrapado. Cioran)



A los 5 años,
despertó a la prisión,
estaba sentado 
en el jardín de infantes,
y con horror 
se dio cuenta, 
de ese claustro 
con bestias pequeñas.



No pudo escapar,
no supo donde,
una melancolía ancestral 
le embargo hasta las pestañas,
se pregunto en niño,
donde estaba? por que?



En las noches se fugaba,
por los propios túneles de su mente
se iba a remontar barriletes,
infinitos barriletes
aves migratoria
que jamas nunca volvían.

Constituido por silencios,
osco,trémulo y distante 
presintió el infinito salvaje 
y la nada misma 
allá afuera.


La idea le trepo 
dramática por la espalda,
y se incrusto en la nuca,
son pocos los que escapan de prisión,
son pocos a los que les importa,
y son menos
los que sabiéndose hombres 
lo superan.

Acuarela

Acuarela de un lunes,

agua sin destino en el color,

que decae y marcha,

se detiene en la hoja que olvida,

y ahora piensa en los trazos que no dará.



Acuarela de un lunes,

lúdica alabanza que diluye y canta,

no serás capaz de rememorar el sol,

tenue que por la tierra pasa,

obra novel que planteara el agua

que aquí, con magros colores,

no dice devenir y menos, agua.



Acuarela de un lunes,

descuartizado concepto

que no cuajara

en el discurso de los colores,

deja apenas una mancha horrible

en medio de la hoja blanca,

un pasaje bemol, 
a las galerías 
abandonadas.


martes, 23 de agosto de 2011

En el lugar…


Golpeara a Dios,
con sus puños de mármol bruto,
y Dios mirara displicente,
al grano verse el desierto,
jauría septentrional rondándole las espiraciones,
para que agosto le entre como lava
a los sesos.

Fue afonía pútrida,
y la voluntad de una generación de eunucos,
con hilos de voz haciéndole loas al ruido,
mas que importa la miseria espiritual,
y la sarna carmín decorando el cuerpo,
Hans dice y soporta, soy la muerte
con la vida bajo las botas.

No tendrá nada que anhelar,
y eso no hará de el un sabio,
solo un triste de verde amargo,
el pasajero desaliñado viajando a la republica de las ausencias,
y sin embargo el mundo bullirá,
para que los desolados tomen mates luctuosos,
de agua hervida.

En el lugar del hígado, un parnaso,
en el lugar de Dios, Mohamed Ali derrotando a Foreman,
donde la sabiduría, en olvido anestésico,
donde Hans era feliz, un calvario cromático de lo absurdo,
sintaxis maravillosa de un demonio Pessoa,
boca cerrada de hablar el silencio.

sábado, 20 de agosto de 2011

Himno frio


Un himno frío viene sonándole,
desde la zona sur del tórax,
serán las huestes ponzoñosas de los días muertos,
de ese año once
bajo la era de acuario.

Alegorías de plomo y cadmio,
para los pulmones constreñidos,
de los días que no llegan,
sino azules,
y con la barbarie entre ideas.

Dime Dios sin dientes?
Dios de los desahuciados,
hay  un sosiego dentado,
allá en tu regazo de triste padre?
un sosiego de piedras amarillas,
en el septiembre americano,
bajo la floresta ferruginosa
de las ciudades.

Las noches orientales,
ornamentadas con un cáliz rancio,
hablan por lo bajo,
de un tiempo desfasado,
que ocurre espeso como brea,
por la materia de la sangre.

El ultimo movimiento,
de esa obra,
su obra,
para hambre y espinas dulces,
manifiesta ominosa y abominable,
la vida será un canto seco,
para cuando no puedas entonarle.


miércoles, 3 de agosto de 2011

Las tareas del olvido

Comenzara por tus manos,
las ira sumiendo en un agua pesada,
de la que no volverán nunca,
a tu piel la suplantara la superficie de otras pieles,
y tu nívea epidermis será,
una mancha desdeñosa,
no recordada por todas partes.

Sin discursos de inquina
juzgara a tus caderas como prescindibles,
y luego como sombra en lo oscuro,
que frialdad saberlo,
que se nublara tu vos, tus expresiones amables y cariñosas,
las tragara el Poseidón turbio de mi olvido,
y cuando piense en tus piernas,
serán tan delgadas que ya no serán las tuyas,
como cosas que se pueden decir de pocas maneras,
y que a nadie importan.

Te ira rodeando con sus tules
plomizos de tabaco,
desdibujado tu rostro
se lo tragara el muro húmedo de los lamentos,
la historia de tu vida se perderá por sus bolsillos rotos,
y en su ginebroso tufo,
caerá en desgracia lo que fue tu espalda.

Desaparecerá en su horizonte feroz,
el horizonte que te contuvo 
entre nosotros,
y tu perfume será apenas,
una rosa reseca 
ahorcada en una botella,
olvido trabajador,
olvido maldito,
olvido olvidador,
no me olvidaste recordar,
que sin entender,
las historias vuelven
como pesadillas carniceras.

Tus pechos serán arrancados de cuajo,
por sus dientes voraces,
y eso ocurrirá un lunes por la tarde,
no podré hacer nada para salvar tu risa,
que aplastara su batallón de anémicos,
y será tan triste,
como el hambre en la tierra,
que tu nombre no cuelgue nunca mas de mis labios
y que apenas el papel contenga,
las seis letras 
con las que te llame.

lunes, 9 de mayo de 2011

No fas

Soñó su nuca,
el pelo largo y recogido,
la camisa escocesa,
bajo su espalda modesta,
pero no soñó su rostro,
y pensó, 
si acaso importa 
la camelia oscura 
de los sueños?

Mientras tanto 
allí afuera,
los naranjales taciturnos 
del gran Buenos Aires,
el otoño susurrando 
su canto amarillo,
y pumas nimbos 
rastrillando los cielos.

Toma aire,
reflexiona,
y dice: es que importa verdaderamente 
el misterio de la esmeralda?
pero por que no ha soñado su rostro?
eso es lo que lo aqueja.

Se busco en la plaza sin resultado,
no dio con el en la cantina,
dicen que jamas supieron de su persona
en el hogar que habito toda la vida,
al parecer nunca ha existido.
Sera por eso que no pudo soñar su rostro?

Mucho mas allá afuera... 
el escribe:
           robusta tarde de mayo,
              son ensoñaciones del extravío,
                 el sol es un topacio tibio 
                    que te acaricia las mejillas,
                       la frente y tu propio espejismo.

Soñó su nuca,
y ahora ya no sufre 
lo gélido del acertijo,
su rostro 
jamas nunca 
a existido 
y punto.

La suerte esta echada...

No hay poesía esta mañana,
que sostenga los labios,
los dientes corriendo el infausto derrotero
de las piezas arqueológicas,
en los nomuseos de la pobreza,
no mascullan,
no cortan,
no son materiales tampoco imaginarios,
son el recuerdo de un diente que no existió.

Entonces
la boca es una zanja inútil,
un agujero negro y denso 
e medio de la cara,
un silencio de obsidiana 
que constriñe y clausura.

(El hombre constituido en tonalidades plomizas,
va sentado en el aturdimiento y son las 5:15 de la madrugada,
embrujado por la desesperanza piensa en la muerte,
no la de su cuerpo, pero si, en la de la mente,
que lo martiriza en una letanía somnolienta y rancia)

No habrá poesía 
durante toda la temporada,
habrá vino picado,
muy picado,
y nauseas.

lunes, 2 de mayo de 2011

Domingo (of death)

Te estuve llamando toda la noche,
para que vinieras a tomar mi sangre,
te la deje en el colchón,
en el parque reseco,
y no viniste, 
no viniste
a buscarme.

Te llamo mi mano quieta,
de yeso azogue,
para que vinieras a llevarme,
me enfriaste, me hiciste sonar los molares,
y te fuiste,
yo no se donde,
pero no me llevaste.

Consumí el sueño en cápsulas,
para esperarte tranquilo,
me vestí como un lord tehuelche,
y ni siquiera la purísima carta te convenció,
y aquí me dejaste.

Permiteme vida,
que marche en otoño,
me acordare de ti y vendré a visitarte,
el próximo año 
podría venir  en brizna y agua fuerte,
acariciarle los carrillos a la que ame,
alcoholizar a los amigos por una noche,
dos veces por año seria suficiente.

Te enojaste conmigo?
que me obligas a quedarme?
golpeare las puertas,
tantas veces que tendrás que abrirme,
todo río, por mas antiguo que sea, 
habrá de perecer
igual que los caminos,
y cesare Yo,
en el pecho hundido de un domingo,
con el consentimiento 
de mis dos manos 
tristes.

Jeremias

Jeremías canto como un ángel 
en el templo,
ese que gobernaba la colina,
las paredes de la iglesia 
eran de cedro,
las manos de Jeremías 
de sangre
y el alma 
de carnicería.

Jermy!!
dijo la madre,
pero el no quería oírla.
Ahora,
todo solo,
alaba el ocaso 
pensando 
en turbias fechorías.

Jeremy hace gárgaras con morfinas,
la vos siempre débil y tremola.
Mortificara con su silencio,
a los brutos callados,
que lo vieron destripar 
a sus progenitores,
con la luna llena 
en el mes de marzo.

A Jeremías le gusta 
saberse bastardo y casto,
hay algo de pastor 
en su sombra,
cuando sean las diez 
ya habrá cenado 
sus filetes de esclavo,
las doce lo vera soñando,
que fue una pesadilla,
haberse despertado,
haberse llamado Jeremías
y haber cantado 
en una iglesia 
sobre una colina.

El descomponedor

Un día los astros 
le hicieron silencio,
le dieron la espalda,
tenia que aprender a cruzar,
solo,
la vía láctea.
Entonces entre los hombres,
lo vieron convertirse,
en un fiel exponente 
de la descomposición.

Descompuso ya de niño a los juguetes,
que no tenia,
imagino sus piezas,
y en vez de quedarse con el carro,
se quedo solo 
con la rueda.

Descomponer la vida 
para quedarse con su esencia,
es su postrera meta,
descomponerse en vida 
para no quedarse en el planeta,
es su apotegma.

Descompuesto en la escuela,
descompuso a las maestras,
un silencio de tumba 
con alma en pena,
impuso la distancia,
llamado al descuido 
los descompuso a todos,
y se quedo únicamente,
con los monosílabos.

Descompuso la obra 
para quedarse con el arte,
al arte 
para quedarse con la vida,
a la vida 
con el silencio.

Que magnifica esa actitud,
de amasijar una tarde 
bajo una botella de alcohol,
y ser en la botella 
un bello suspiro de Dios.

Descompuso al amor,
al amor en una niña, 
a la niña en una herida,
a la herida en una huella,
una huella en el paisaje,
el paisaje transitorio 
de la vida.

Descomponer es su ciencia,
ensuciar la casa 
para limpiarse las tristezas,
y en una tristeza limpia,
erigir una iglesia.

Construyo el mundo,
con una sola pieza,
libertad,
libre musiquista,
libre pensador,
libre melancolista,
libre malhechor,
libre muy libre,
para superar cualquier condición,
y ser un patrón estelar,
viajando 
con la cabellera suelta.

Bienaventurados 
los descomponedores,
que supieron del silencio,
antes que la oración.

Descompuesto el descomponedor,
en el mes de abril 
mastica una traición,
que no le mella el alma,
pero le enlutase las alas,
vuela angelito torvo
con tus alas tristes,
que los astros 
te han vuelto a mirar 
y dijeron tu nombre,
Hans 
el Descomponedor.

jueves, 24 de marzo de 2011

Atalaya

Aconteció la conciencia 
como un latifundio callado,
canoro jarro remonto vuelo 
hacia la mortecina tarde
y en el trópico de Capricornio 
todo mas todo,
fue constreñido silencio.

Para dibujar aquellas horas,
habría que haber vivido cuatro siglos
y con tres palabras de carey,
izar un concepto.

En ese atalaya 
que veis ahí,
posara sus manos,
un espectro frio
y será la falange en el gatillo,
del fusil sediento del vigía,
que estáis viendo 
sin verlo.

No serán sucesos enfermos,
serán bellos detalles estéticos,
desde aquella ubicación,
desde allá 
a lo lejos.                             


Futuro


Sin hambre, sin sueño, sin sentido,
sin moneda, sin rumiante,
sin escalofríos, sin improperios,
sin producto, sin epitafios,
sin sustantivos, sin todo,
sin cantón, sin manos,
sin destino, sin colmillos.

Sin fe, sin fe, sin fe.

Sin sosiego, sin cubiertos,
sin fígaro, sin simiente,
sin impronta, sin dedal,
sin escollera, sin cura,
sin tierra, sin músculos,
sin sofismas, sin centro,
sin decoro, sin greba,
sin oídos, sin patía,
sin racimo, sin necedad,
sin tirria, sin punto.

Sin fe, sin fe, sin fe.

En un potro brioso
los ojos,
estremecen la tierra,
impertérritos muestran la belleza,
la vena negra ordena el caos,
y señala la expectativa.

En una pared larga,
con un azul de cielo pintada,
que esta frente a la ventana,
(que esos ojos miran)
hay unos hombres,
son obreros reposando,
están como recostados sobre el cielo,
leen periódicos, toman mates, charlan.
Cada día,
cada uno guarda su lugar en la pared,
digo en el cielo.



Escena siguiente:
un vaso rebalsado encima de una mesa,
que esta en la esquina de una amplia pieza
(la puerta del cuarto se encuentra cerrada, no se dimensiona la casa)
hay  algo de luz pero mas bien escasa,
es el otoño
la temperatura casi fría.

El detalle,
es que es la habitación de Dios,
que lo que se rebalsa en el vaso insignificante,
es la especie hombre.
Además todo es monstruosamente grande,
inconmensurable,
el otoño lleva varios milenios
y aun no se sabe del invierno.

Si cada vida tiene engendrada su propia muerte
el futuro es siempre la vida.

Creer o no creer, esa es la cuestión,
que hay una trayectoria perfecta a algún sitio,
a mas de eso,
somos una masa de células vivas,
expuestas a todas las verdades del universo.

Tufo futuro, exhalado futuro,
Turo, turo, turo, turo, turo, turo….